ENSAYOS


CARTA ABIERTA SOBRE POLÍTICA Y LITERAURA

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PARA MIS COMPAÑEROS DE GANEMOS, PODEMOS Y UNIDAD POPULAR

  1. La teorización vacía de términos cuyo uso y abuso es habitual impide pensar.

  2. El procedimiento se suele describir coloquialmente con un término despectivo: “hacer literatura”.

  3. Decir que alguien “hace literatura” cuando escribe sobre temas serios implica que utiliza conceptos o ideas que no entiende.

  4. A medida que se acercan las elecciones, nuestros ideólogos más hábiles – los que trabajan para los partidos políticos “con posibilidades de ganar”, es decir, financiados por el capital y con posibilidades de premiar a sus empleados con buenos puestos sufragados por los súbditos de este desafortunado y corrupto reino – se están poniendo líricos.

  5. Atención: calificar sus escritos de “líricos” no implica sostener que hagan música con la palabra sino que adornan palabras para esconder la pobreza de sus ideas; entendámonos: escribir es reflexionar, es decir, pensar, crear imágenes, elaborar conceptos, presentar ideas.

  6. Las formulaciones ideológicas (“pienso, luego existo”) tienden a ocultar la realidad que las motiva: siempre hay un sujeto existencial que escribe para elaborar y justificar su posición.

  7. En el ideologema de Descartes: el sujeto que escribe describe el pensamiento como producto intangible, divino y eterno del espíritu o esencia divina del ser humano.

  8. La ideología es productiva cuando no se disfraza de ciencia natural o experimental y acepta formular al sujeto que la defiende, sin pretender revestirle de una objetividad que no tiene.

  9. El éxito de la filosofía de Descartes se debe, en gran medida, a que nos contó, con lujo de detalles, el periplo personal que le llevó a desarrollar su filosofía.

  10. En la escritura creativa se confunden el sujeto real y su persona trascendente, que crea una voz reconocible disociada del contexto histórico en que se manifiesta, fuera del tiempo concreto, secuencial, vivencial; opera en los campos abstractos que llamamos Literatura (sin ironía) e Historia (con mayúscula).

  11. Hay textos que inventan su propia temporalidad, que son capaces de transformar la ilusión (lo deseado) en pulsión y pasión compartida, en cópula verbal, en complicidad.

  12. La voz rebelde de César Vallejo, el yo obsesivo de Walt Whitman, el hipócrita lector de Charles Beaudelaire, el otro que es el mismísimo Jorge Luis Borges son todos sujetos trascendentes: surgen en la evocación vivencial de las personas (personajes, máscaras) que los escribieron y se recrean en imágenes y argumentos.

  13. Hay (pocos) poetas y filósofos capaces de convertir sus experiencias en poesía y sus ideas en metafísica.

  14. La metafísica es el ámbito del sujeto que la física no logra cernir porque está fuera del tiempo cotidiano y relativo que habitamos y trasciende nuestro entorno físico.

  15. Un pequeño texto póstumo de Nietzsche, “Sobre la verdad y de la mentira en sentido meta-moral” teoriza sobre este asunto. Define la verdad como un conjunto de imágenes y metáforas que al crearse tuvieron la capacidad de conmover y apasionar y la fueron perdiendo con el paso del tiempo, terminando por convertirse en circulante que se utiliza para demostrar la pertenencia a un grupo social.

  16. Sostiene Nietzsche que, como monedas que con el tiempo han ido perdiendo las imágenes que indican su valor, nuestras verdades también van perdiendo vigencia.

  17. El “método” que propone Nietzsche para analizar la verdad – que no lo es, porque un método es un medio para alcanzar verdades absolutas – implica que toda sistematización termina por anular a las personas que la asumen, de modo que para volver a dar valor (relativo, como todo lo que existe en nuestro universo relativo) a la verdad hay que analizarla y recrearla permanentemente.

  18. Por definición, analizar (descomponer un objeto y reconstituirlo como sujeto) es una práctica que solamente termina con un acto voluntario de abandono del objeto en un estado diferente del inicial y de asimilación del sujeto en un contexto simbólico o semántico preestablecido que el análisis también modifica.

  19. La inmanencia es el modo en que existen los discursos creativos, poéticos y políticos.

  20. El ser humano no es pensable como sujeto de estudio científico sino como objeto inherente de reflexión y sujeto trascendente de análisis.

  21. Mis argumentos no son originales; los proponía Gilles Deleuze cuando explicaba a Kant; sus conferencias sobre “La síntesis y el tiempo” están, gracias a sus herederos, a disposición del público, incluídas traducciones al español.

  22. También sostenía Deleuze que la crítica literaria – en contraste con la filosofía y la politología – es un ejercicio esotérico: los críticos literarios piensan que son sensibles a la literatura porque asumen, equivocadamente, que lo que piensan sobre ella afecta a la literatura.

  23. Evidentemente, para cambiar la literatura, hay que hacer literatura.

  24. Del mismo modo, para relativizar la metafísica hay que hacer metafísica y para cambiar la política hay que hacer política.

  25. Deleuze no es fácil de leer, pero nuestros politólogos e ideólogos deberían hacerlo.

  26. No estaría mal que leyesen algo de Kant: no confundirían ética con crítica, estética con cosmética y política con demagogia.

  27. Estas líneas pretenden iniciar un diálogo serio, probabemente imposible: no soy ducho en politología y derecho y nuestros ideólogos y candidatos son juristas y politólogos con sólidas formaciones universitarias; espero que mis comentarios no les parezcan demasiado impertinentes y que el futuro nos depare oportunidades de debatir.

    En Madrid, diciembre de 2015.

    Cordialmente,

    A n d r é s U n g e r

A P U E S T A S (A) P O L Í T I C A S

P O D E M O S p e r o … ¿ q u e r e m o s ?

Sunplus

Foto: Andrés Unger

Ha llegado el momento de archivar el anticuado proyecto de renovar totalmente la política… ¡por fin, podemos pasar a la acción! Hay que poner a trabajar la inteligencia más allá de las arengas y los lugares comunes, diseñar programas para producir mejor, consumir menos y distribuir equitativamente. Los mismos principios aplican a la producción de materias primas, productos manufacturados y cultura. Por supuesto, no valen los mismos métodos y técnicas para resolver problemas distintos; pero el cambio de mentalidad necesario para cambiar realmente de gobierno es simple. Y difícil de conseguir. El consumismo capitalista estimula la producción, produce empleo y genera “prosperidad”; paradójicamente, también intensifica la insatisfacción y riesgo. Hacemos horas extra para comprar coches nuevoslos de la tele, que vienen de serie con chicas semi-desnudas o fornidos pilotos guapísimos – sin pensar que cambiar de automóvil cada cinco años no sólo es malo para la salud física y mental de las empresas y los individuos que trabajan como bestias para producirlos y adquirirlos. El ritmo de producción y consumo que impone nuestro sistema es pésimo para la atmósfera, que ya no soporta más CO2, para la circulación vial, colapsada en la mayor parte de las metrópolis del planeta, para el Ártico donde, desgraciadamente, hay petróleo, para los productores de las materias primas necesarias para nuestra industria. Los salarios de miseria del tercer mundo y la destrucción de la naturaleza virgen nos permiten consumir productos de agricultura tropical más barato que los de nuestra propia agro-idustria, disponer de ropa y enseres a precios increíbles. Las condiciones laborales y medioambientales infames en la minería y la industria química del tercer mundo hacen posible que usemos toneladas de chatarra y plástico rodante para escuchar la radio y hablar por teléfono en los atascos a la vez que saturamos el aire de sustancias tóxicas que todavía no sabemos limpiar. Necesitamos gobiernos que incentiven el consumo responsable y la producción sostenible en zonas industriales y residenciales habitables y accesibles. No necesitamos genios que diseñen programas para fomentar el consumo de combustibles fósiles y subsidiar el crédito al consumo de electrodomésticos y automóviles, beneficiando a las multinacionales que los producen y comercializan. No necesitamos atraer a las multinacionales con leyes laborales y legislación medio-ambiental pre-industriales, salarios más bajos que los asiáticos y vacaciones fiscales de película. Queremos un gobierno que se comprometa a salir de la OTAN. No queremos seguir colaborando con los ejércitos más poderosos del planeta en su absurda lucha contra “terroristas” cuyo sofisticado armamento consiste, en muchos casos, de piedras y palos. Sus opciones desesperadas se explican mejor por el hambre, la miseria y la violencia que por sus ideologías. Necesitamos un gobierno que no permita que se malbaraten y destruyan espacios naturales y suelo agrícola para construir urbanizaciones y centros comerciales. No queremos políticas que quiebren al comercio de proximidad, deterioren las zonas residenciales urbanas y permitan a los especuladores derribar edificios históricos que forman parte de nuestra memoria y cultura. Los años de la mal llamada “crisis” – en realidad, de agotamiento de un modelo (im)productivo – nos han demostrado que no planificar es darles carta blanca a los poderosos para despilfarrar recursos que son de tod@s; planificar una economía viable no debería plantear desafíos técnicos inabordables a nuestra civilización, que ha logrado enviar naves a Marte. El dinero que les debemos a instituciones financieras que ahora pretenden dictarnos la política económica que debemos implementar se ha utilizado para sanear las finanzas de especuladores bien conocidos en esas instituciones; esas instituciones que sabían perfectamente los riesgos que estaban corriendo cuando se produjo el colapso económico del 2008; son cómplices de los irresponsables que ocasionaron el descalabro y, tal como asumieron el riesgo de prestarles dinero, deben asumir, con la misma gallardía, las pérdidas. Es inaceptable y vergonzoso que pretendan cobrárselas a las víctimas. Quienes no han sabido respetar los medios de subsistencia de las personas que confiaron en su honestidad deberían pagar sus fechorías con un patrimonio personal que han ocultado en Andorra, las Islas del Canal o las Islas Caimán – son pillos, no tontos – en lugar de encabezar listas electorales. Necesitamos un gobierno que los ponga en las listas del paro y de reclusos de centros penitenciarios. El fin de la dictadura franquista (1978) y el ingreso de España en la Comunidad Europea (1986) mejoró, inicialmente, el nivel material (y las esperanzas) de vida de tod@s. A tal punto, que a veces olvidamos que los avances inmateriales fueron los más importantes: nos hemos acostumbrado la libertad (de opinión, de movimiento, de asociación) y nos cuesta pensar que podamos volver a perderla. Los planes estratégicos contra la “radicalización violenta” y las leyes “mordaza” demuestran que todavía hay políticos que sueñan con volver a los buenos tiempos de su malogrado caudillo.1 Es cierto que los fascistas no vergonzantes son, en este reino, minoría (todavía); el problema es que se parecen tanto a la derecha supuestamente “civilizada” que casi no hay diferencias entre ell@s.

Debemos organizarnos para ganar las próximas elecciones generales y dar a luz un gobierno auténticamente progresista. No basta con “mover fichas”. Si no unificamos todas las fuerzas que existen, en estado latente, en todos los partidos – especialmente los que hoy se avergüenzan de la denominación “izquierda” – perderemos. Aprendamos de Grecia: como ha explicado Yanis Varufakis el gobierno de la Coalición de la Izquierda Radical (SYRIZA) se ha roto porque tomó el partido de los acreedores internacionales contra del pueblo griego: El liderazgo político griego, yo incluido, no ha sabido captar la resistencia popular y transformarla en una fuerza capaz de poner fin al autoritarismo y a la absurdez del sistema. 2

Llevemos al gobierno a una coalición que aporte, además de figuras mediáticas, personas con la firme convicción de que sus únicos acreedores son sus electores.

Votemos un gobierno que se comprometa a defender y ampliar nuestros derechos individuales y colectivos y a proteger nuestro patrimonio común.

No votemos por políticos que gobernarán para pagarles favores a sus amigos industriales, constructores y banqueros.

El éxito depende de nuestra capacidad para atraer al movimiento individuos de todos los partidos que no estén obsedidos por marcas, siglas y eslóganes y que busquen realmente una victoria popular, no personal.

Necesitamos personas dispuestas a asumir hasta las últimas consecuencias la grave responsabilidad de realizar cambios radicales para liquidar un modelo productivo y de convivencia agotado e injusto y asumir el compromiso de dar a luz uno mejor.

Por tod@s y para tod@s.

1 Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada; Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana; Ley 10/2012, de 20 de noviembre, por la que se regulan determinadas tasas en el ámbito de la Administración de Justicia y del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

2 http://www.lavanguardia.com/internacional/20150821/54434935990/varufakis-acusa-syriza-traicionar-griego-tsipras.html

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Relaciones peligrosas de “Ahora Madrid”

Sunplus

Puerta del Sol, 2011. FOTO: Andrés Unger

Hace unos meses, a modo de contribución al debate político que mantenía el grupo encargado de escribir el programa electoral de un movimiento que primero se llamó “Municipalia” luego “Ganemos Madrid” y por último “Ahora Madrid”, sostuve que si queremos hacer política “nueva” y prometemos con vehemencia no casarnos con el poder, no parecía buen comienzo formalizar con urgencia “uniones de hecho” (o conveniencia) para ganar elecciones, ignorando, insultando y maltratando a quien haga falta. Recordábamos, con algun@s compañer@s que, hasta hoy, en España, la izquierda solamente ha accedido al poder neutralizada y convertida en una cepa de “democracia social” bastante poco democrática y socialista… si serlo significa permitir la participación real de los ciudadanos en el gobierno y distribuir mejor la riqueza.

Quisiera reafirmar esa posición.

Recordemos que, en el poder, el Partido Socialista Obrero Español ha contribuído al desarrollo de un capitalismo irresponsable y corrupto, ha practicado el terrorismo de estado, ha apuntalado a la monarquía más advenediza, fascista y corrupta del continente y ha integrado a España en la alianza militar imperialista más brutal y obtusa del planeta; en el proceso, ha convertido en multi-millonarios a sus barones y sicofantes mediáticos, que hace pocas décadas vendían enciclopedias de casa en casa y subsistían (con dificultad) cobrando los salarios proletarios que solían devengar los periodistas de “oposición”.

Sin ánimo de aguar la fiesta y aprovechando la ocasión para elogiar las 8 medidas de urgencia que incluye en el acuerdo, entre ellas, garantizar el acceso universal a las prestaciones sanitarias, las necesidades básicas de los menores y ofrecer alternativas habitacionales a los deshauciados, los puntos del acuerdo firmado por Ahora Madrid y el PSOE1 son, con una excepción, retórica vacía en estado (casi) puro:

1 Gobierno honesto y transparente: ¿Es imaginable un gobierno con un programa que abogue por la deshonestidad y el ocultamiento? De hecho, honestidad y transparencia son los dos primeros puntos en el programa municpal de la Falange Española de las JONS.

2 Administración cercana y abierta: Los plenos de nuestro ayuntamiento son, evidentemente, eventos públicos. El BOAM (Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid), que publica todas las disposiciones y actos de los organismos municipales existe desde julio de 1833, según la Wikipedia…

3 Un Ayuntamiento que entienda la vivienda como un derecho, ¡que ya garantiza la Constitución de 1978!

4 Un Ayuntamiento igualitario que promete defender a l@s ciudadan@s frente a cualquier discriminación o maltrato y aplicación de criterios de paridad y equidad de género y derechos humanos. ¿Es imaginable un gobierno que se presente ante l@s ciudadn@s como clasista, sexista y contrario a los derechos humanos? Puntos 8 y 9 en el programa de La Falange: “imparcialidad y equidad”.

5 Sostenibilidad y equilibrio. El primer punto suele implicar medidas ecologistas radicales necesarias en esta villa donde ya no se puede circular ni respirar; aquí aparecen en su mínima expresión: “fomento de rutas peatonales y ciclistas”. El equilibrio del ecosistema urbano se conseguirá con una “distribución geográfica de las actividades basado en una reconducción de las grandes operaciones urbanísticas para que sean viables en el tiempo” y fomentando la movilidad sostenible, la descentralización de las actividades municipales y el equilibrio territorial. Nadie en su sano juicio puede estar en desacuerdo con esta tautología: sostenibilidad es viabilidad en el tiempo y equilibrio ecológico es equilibrio territorial. Está mejor redactado el brindis al Sol del PP: “crecimiento sostenible y comprometido con el medio ambiente”, dice el punto 2 de su “manifiesto electoral local”.

6 Una administración profesional y eficaz. El único punto rescatable: “recuperación progresiva de la gestión pública de los servicios municipales externalizados a las grandes empresas y grupos económicos con equiparación progresiva de los equipos y personas de los servicios remunicipalizados”.

1VER: http://www.eldiario.es/politica/DOCUMENTO-Ahora-Madrid-PSOE-Carmena_0_397910408.html

P R E G U N T A S , P R O P U E S T AS , A P U E S T A S

(A) P O L Í T I C A S

Parece que l@s nuev@s – más bien, jóvenes – idólog@s de esta culta villa y corte se han propuesto, con toda razón, “refundar” nuestra apática, burocrática y estalinista política; propósitos loables, que merecen apoyo. Lamentablemente, el “nuevo” pensamiento que parecen estar buscando entre la miseria de la filosofía y la filosofía de la miseria usa un punto de partida intelectual equívoco. El diagnóstico es que la “vieja política” se equivoca. De cabo a rabo. Tal vez tengan razón. Por supuesto, los que éramos mayores de edad en 1978 no vemos al “viejo régimen” tan viejo; en todo caso, lo incómodo del análisis es que, de momento, parece limitarse a descalificar, sin argumentar ni proponer. Exempli gratia: un novísimo líder / pensador (nos) aseguraba, hace poco, que no se casa con metáforas del tipo “izquierda” y “derecha”; lo hacía usando una metáfora trillada, que confunde compromiso político con relaciones sentimentales o reproductivas.

Cierto: todo está (inter)relacionado i ; pero la política no se ocupa del ser en los estados puros o absolutos donde opera la ontología más abstracta; tiene que ver con la especificidad de la existencia cotidiana; con la realidad “real”, valga la redundancia. Es normal que los jóvenes reflexionen apasionadamente sobre el matrimonio y la convivencia; también que tiendan a sublimar sus pensamientos en materia de relaciones (inter)personales. Sin embargo, no deja de sorprender que siendo, como son est@s jóvenes, científic@s sociales profesionales, ignoren – o finjan ignorar – que los teólogos y juristas hegelianos llamados de “derecha” Daub, Gebler, von Henning, K.L.Michelet, entre otros son los padres de la teoría moderna burguesa del estado de derecho. Al otro lado del cuadrilátero, los hegelianos de “izquierda” Ludwig Feuerbach, Karl Marx, Friedrich Engels, en su época conocidos como “jóvenes hegelianos” desarrollaron la crítica moderna del derecho, el estado y la economía. Resumiendo: “izquierda” hoy, en política designa (denota, refiere) a pensadores concretos; los lingüistas dicen que este tipo de metáforas estánlexicalizadas”, no están “vivas”. Evidentemente, no ocurre lo mismo con el pensamiento de izquierda que nos precede, que está vivo y vigente. Podemos prescindir de él: nosotros nos lo perdemos.

Así como nuestras ideas vigentes del cosmos derivan en lo esencial de Copérnico, Newton y Darwin, para imaginar nuestro universo social deberíamos preguntarnos si realmente hemos superado a Platón Kant, Hegel, Nietzsche, et. al. Con dificultad encontraremos pensadores que reclamen ese dudoso mérito. No ocurre lo mismo con los ideólogos, gremio vanidoso y ególatra si los hay. ¿Es verdad que agregan mucho a los planteamientos de sus maestros Aquino, Aristóteles, Bakunin, Maquiavelo, Marx, Proudhon, Smithii? Personalmente, opino que no. De hecho, las ideologías realmente innovadoras del siglo pasado, a saber, las feministas, ecologistas y pacificistas, no pretenden ser originales; se remontan para elaborar sus propuestas a Platón, Aristóteles, los Vedas hindúes, Hipatia, Safo, el arte y la visión del mundo de los pueblos primitivos… Las guerras ideológicas se diferencian de los enfrentamientos armados en algo que puede parecer banal, pero es crucial: se puede matar gente pero no ideas; las incoherencias internas y/o inconguencias con la realidad que intentan representar liquidan algunas, relegándolas bien a nociones infames, castigadas con el oprobio, o a formulaciones superadas, a veces pintorescas, incluso atractivas; en esta última categoría figuran los cuatro (o cinco) elementos primordiales y los humores del cuerpo humano que les corresponden, las creencias en la Tierra plana, etc. En contraste, una ideología vigente es útil porque implica modos inteligentes y eficaces de intervenir sobre la realidad y modificarla.

El modelo de (re)producción (post)industrial económico / cultural que estamos aplicando revela una tendencia que se puede denominarel fascismo que todos llevamos dentro iii, patología psicosocial conocida desde la antigüedad; consite en desear el poder que nos domina, explota y destruye; es una pulsión que nos hace amar, odiar e imitar aquello que nos subyuga y somete a riesgos cada vez mayores y más absurdos. Los baños de multitud, las flexiones de músculo lingüístico / retórico, el estridente pugilismo verbal ejercitado por l@s novísim@s en estos últimos tiempos, indican que les tienta la senda de los caudillos y líderes máximos de funesta y reciente memoria que, teóricamente, repudian y detestan. Aparcar egos y controlar pulsiones narcisistas es aconsejable al buscar verdad(es), políticas u otras. Para dar el primer paso hacia el progreso es necesario reconocer nuestras carencias y errores. No estaría mal mostrar respeto por nuestro entorno mental – el pensamiento de nuestros mayores – a la vez que hacemos lo propio con el entorno físico (, se dice ecosistema). Lo único claro en los milenios que llevamos dejando constancia escrita de nuestras proezas es que no está nada claro que seamos mucho más hábiles o inteligentes (en el sentido de adaptarnos mejor a nuestro entorno) que nuestros ancestros. Sí está claro que hemos mejorado nuestras técnicas de destrucción. Puede que el Reino de España sólo figure en el G20 como miembro de la UE, pero en defensa sí que gastamos como los grandes…

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Si queremos hacer política “nueva”, consideremos que los auténticos ganadores de casi todas las elecciones libres que se celebran “democráticamente” hoy en día somos los abstencionistas, que (ya) hemos dejado de creer que participando en una farsa estridente cada lustro (más o menos) tomamos las riendas de nuestro destino. Tendríamos que ver que nuestros problemas son globales; no podrán solucionarse desde la perspectiva individualista y estatista que aparece hoy como la única solución viable y aceptable en el mundo desarrollado. Si todas las regiones del planeta consumieran y produjeran como los países ricos los desastres ecológicos que ya estamos comenzando a observar se acelerarían exponencialmente; la falta de recursos naturales no renovables – o renovables demasiado lentamente, incluídos los más básicos, como el agua potable y el aire respirable – generaría conflictos y guerras de una ferocidad todavía nunca vista.

Más que hacer “nueva política” podemos intentar organizar, modestamente, en esta villa y corte, el primer gobierno realmente de izquierda de la Historia de España. No basta con “mover fichas”: hay que poner a trabajar nuestra inteligencia más allá de las arengas que son, como las manifestaciones multitudinarias, a veces, necesarias, pero la tarea de hacer, día a día, nuestros barrios, ciudades y países más habitables, es mucho más difícil y también más interesante. El proyecto progresista implica producir mejor, consumir menos, distribuir más equitativamente. Hay mucho que hacer. Planificariv una economía “sostenible” – en la jerga de moda – es un desafío técnico que no debería ser inabordable para una civilización que ha logrado enviar naves a Marte. Está claro que, según nuestros gobernantes, hay otros problemas urgentes. Por ejemplo, que es nuestro deber colaborar con los ejércitos más poderosos del mundo en la lucha contra “terroristas” cuyo sofisticado armamento consiste, en muchos casos, de piedras y palos y cuyas opciones desesperadas se explican mejor por el hambre y la miseria que por sus ideologías. Atención: el mismo armamento se usará para defender a políticos, banqueros y multinacionales de “terroristas” osados que quieren que paguen sus fechorías, devuelvan el dinero público que han robado y se vayan de Cibeles y La Moncloa. v

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Proto-alfabeto neolítico vi

iVom reinen Sein geht das Denken aus, weil jenes sowohl reiner Gedanke als das unbestimmte einfache Unmittelbare ist. Das Sein schlägt als die reine Abstraktion, als das absolut Negative (Inhaltslose) in das Nichts um. Dieses ist dasselbe wie das Sein und die Wahrheit beider; deren Einheit ist das Werden, die »Unruhe in sich«. Das Sein ist das Übergehen in nichts und das Nichts das Übergehen ins Sein, das Werden das Resultat von Sein und Nichts. Alles Sein ist Werden, Prozeß. Aus dem Sein geht das Dasein hervor, das bestimmte Sein, welches seine Qualität hat, deren Sein als solches Ansichsein ist.http://www.textlog.de/hegel-7.html

iiEs evidente que esta lista mínima se puede ampliar.

iii”... le fascisme qui est en nous tous, qui hante nos esprits et nos conduites quotidiennes, le fascisme qui nous fait aimer le pouvoir, désirer cette chose même qui nous domine et nous exploite” Prefacio de Michel Foucault a la traducción americana del libro de Gilles Deleuze y Felix Guattari, L’Anti-Oedipe : capitalisme et schizophrénie. In Michel Foucault, Dits et Ecrits II, texte n¡ 189, 1976-1988, Paris, Gallimard, 2001 (1ère Edition 1994), p. 133-136

ivNo planificar y dejar que “los mercados” funcionen es, como sabemos, dar carta blanca a los ricos y poderosos para despilfarrar recursos que son, en definitiva de tod@s y de las generaciones venideras.

vReflexionando sobre las lecciones del escándalo de “Watergate” – el espionaje y robo de secretos del Partido Demócrata organizado por el Presidente R. Nixon, en 1972 – Noam Chomsky decía: “La lista de enemigos de Nixon fue un escándalo; no así la implicación del FBI en el asesinato de Fred Hampton (…) Es escandaloso insultar a la gente poderosa en privado, mientras que asesinar al organizador de los Panteras Negras no lo es tanto. (…) La lección que se desprende del asunto Watergate es simple: las personas con poder lo utilizarán para defenderse, cosa en absoluto sorpresiva. La represión ejercida en el país y la agresión asesina son legítimas; en cambio, no lo es la violación de la prerrogativaas del poder nacional.” IN: Noam Chomsky, La cultura del terrorismo, p.81. Ed. Popular, Madrid, 1988.

vihttp://www.ancient-wisdom.co.uk/writingorigin.htm In 2009, a ground-breaking study by Genevieve von Petzinger revealed that dots, lines and other geometric signs found in prehistoric European caves may be the precursor to an ancient system of written communication dating back nearly 30,000 years.

(Con) ciencias (a) políticas o (pro) gramáticas del poder

    1. En ciencias políticas no hay “leyes” comparables a las leyes físicas, pero sí teorías verificadas; las vigentes son aquellas que (man)tienen (su) vigencia dentro del sistema de valores que las subyace y sostiene.

    2. En Grecia o Roma clásica los ciudadanos podían presumir de tener sistemas políticos “justos” y “democráticos”; la justicia y el derecho a participar en política eran solamente para los varones nacidos en buenas familias, propietarios de mujeres, escalvos y bienes raíces. 1 Un jurista griego o romano nos hubiera explicado el absurdo de que una propiedad reclame derechos o imponga obligaciones a su propietario; dentro de su sistema de valores hubiera tenido razón.

    3. Lo anterior, dicho de otro modo: la neutralidad axiológica no es posible en las ciencias sociales y cognitivas.2 Tod@s tenemos intereses, intenciones y objetivos, individuales y grupales. Cuando un sujeto no explica sus valores y objetivos quedan implícitos en sus formulaciones. En ciencias sociales el problema de la objetividad se sortea postulando la intersubjetividad 3 para delimitar grados aceptables de “rigor” (honestidad) en el “juego de la verdad” de la ciencia (al intentar explicar el mundo).

    4. Las formulaciones, en política, se pueden considerar correctas o incorrectas en tanto se correspondan con la realidad y nos permitan actuar eficazmente sobre ella. Si bien nuestros valores (pre)determinan lo que percibimos y condicionan nuestros análisis e interpretaciones, la lógica del juego de la verdad científica solamente permite considerar verdadero aquello que se puede verificar (probar) y falsear (comprobar que es erróneo).4

    5. En política, como en todas las ciencias, existen las teorías falsas; no existen, por definición, datos falsos, puesto que todos registran fenómenos exteriores al sujeto; por supuesto, hay datos poco fiables, registrados con herramientas imprecisas o defectuosas y datos inventados o ficticios, registrados por científicos deshonestos.

    6. Elaborar un programa político requiere separar lo empírico (el proceso de recoger, ordenar y verificar datos) de lo fenomenológico (el trabajo de analizarlos e interpretarlos).

    7. Si una asamblea (de)muestra ser capaz de fundar una república y expresar la voluntad general de un pueblo es el caso de la Revolución Francesa de 1789 y de la Primera República Francesa de 1792 – las teorías democráticas burguesas en las que se basa pueden considerarse verificadas.

    8. Las dictaduras del proletariado marxistas del siglo pasado demostraron ser burocracias tecnocráticas dedicadas a gestionar bienes públicos para fortalecerse a sí mismas y perpetrar estados capitalistas autoritarios y represivos; abandonaron el proyecto revolucionario de disolver el estado burgués capitalista y entregar el poder a los trabajadores que fundamentaba su sistema de valores, perdiendo su razón de ser.

Verdades (com)probables / teorías falsas

    1. Por supuesto, el objetivo socialista de construir un cuerpo social sin jerarquías ni clases, donde tod@s trabajen y compartan los frutos de sus esfuerzos sigue siendo, hipotéticamente, válido. Que ese objetivo se pueda conseguir por medio de vanguardias revolucionarias que dirigen el proceso, sin la participación de los ciudadanos, ha demostrado ser falso.

    2. Le debemos al filósofo francés Jean Jacques Rousseau5 la teoría vigente del funcionamiento del estado moderno. El “paseante solitario” propuso, en 1792, un pacto o contrato social ciudadano que consistía en asociarse libremente y expresar la voluntad colectiva (general) en una asamblea.

    3. Según Rousseau, de ese modo, los contratantes pueden crear un cuerpo moral colectivo o estado soberano compuesto de tantas voces como tiene la asamblea.

    1. Extrañamente, hoy que abundan las repúblicas que soñaba Rousseau, escasean los asamblearios; más extraño aún: diversos (seudo)ideólogos sostienen que el cuerpo político es tan complejo que lo mejor es exonerar a l@s ciudadan@s de la tarea de participar en su (des)gobierno; (nos) proponen que dejemos el gobierno en manos de tecnócratas, expertos, políticos profesionales; a cambio (nos) piden solamente nuestro votopara comenzar. Recordemos: si ganan las elecciones, pasarán a decidir en qué gastar el tesoro público, qué hacer con las fuerzas policiales…

    2. Es legítimo preguntarnos: ¿por qué hay tantos voluntarios para servir desinteresadamente el bien común, dispuestos a regalar(nos) su trabajo y esfuerzo a cambio de un(os) voto(s)? A riesgo de insistir demasiado: no olvidemos que cuando lleguen al poder decidirán cómo se gobiernan nuestras ciudades, países, continentes. (Además, utilizando el cándido vocabulario de uno de nuestros entrañables corruptos, “colocarán” a tantosenchufados” en empleos públicos que les será imposible recordar sus nombres.)

    3. La intuición y el sentido común nos deberían advertir que un sistema así ha sidodenominado clientelismoestá condenado al fracaso; en él, los votantes son consumidores a quienes hay que “fidelizar” con recompensas; el poder político es un instrumento de los poderes económicos capaces de recompensar econonómicamente al electorado y comprar a sus representantes; esta característica “unidimensional(economicista) del sujeto político que denunciaron el siglo pasado los filósofos de la Escuela de Frankfurt afecta a los partidos de derechas e izquierdas por igual.

    4. También es cierto que en este sistema (todavía) tienen voz y voto quienes se involucran activamente en política, los individuos y gupos que quieren y pueden defender sus intereses y participar en los asuntos del estado. De hecho, existen agentes sociales (politólogos especializados) que la RAE recomienda llamargrupos de presión o cabildeo”, explicando que aplican “actividad y maña para ganar voluntades en un cuerpo colegiado o corporación” y que la Unión Europea denomina “lobbies”. 6 La lista de 992 empresas y 147 sindicatos inscritos en el Registro de Transparencia de la Unión Europea (con el fin de tener acceso a los foros parlamentarios) demuestra que el capital y las organizaciones de trabajadores sí han decidido participar en las decisiones de nuestros representantes europeos.

    5. Cierto: hay que tener dinero para dedicarse al “cabildeo” en Bruselas, Estrasburgo, Frankfurt y Luxemburgo; sin embargo, ¿además de denunciar a la funesta “troika” (BCE, FMI, CE) entre las causas del mal estado de este reino, no habría que incluir nuestra propia apatía y pasividad?

    6. Honestamente, ¿nos sorprende que los sindicatos y empresarios intenten influir las políticas que les afectan? ¿Lo sorprendente no sería que no lo hicieran? ¿Conocemos a muchos altruistas que trabajen sin buscar beneficio, en primer lugar propio, luego para sus familias, barrios, ciudades, países…? ¿No es más lógico admitir nuestras intenciones y ambiciones, dejar claros nuestros intereses y anhelos?

    7. Para ganar Madrid tendremos que enfrentarnos con las élites más corruptas y poderosas de este país. Tienen mucho dinero y son duchos en ocultar y disfrazar sus intereses, conseguir préstamos y gastar fortunas en nombre de la ciudadanía.

    8. Nuestra estrategia debe ser denunciar todos los engaños, conflictos de intereses, malversaciones de fondos y sobornos, dejando claro, sin remilgos ni adornos, que nuestro principal objetivo es gobernar para implementar un programa elaborado realmente por la ciudadanía y respetuoso con nuestros recursos y bienes públicos.

Opciones programáticas

    1. Somos socialistas asamblearios: queremos un sistema económico más justo; somos demócratas: queremos asegurar la participación auténtica de todos los ciudadanos en un gobierno. La derecha nos achacará todos los errores de los partidos que ya han disputado y/o detentado el poder en nombre de “los de abajo” durante los últimos dos siglos; situación incómoda, pero que podemos utilizar a nuestro favor. Un primer paso es elaborar el programa de una manera auténticamente participativa, partiendo de diagnósticos elaborados en auténtica colaboración con la ciudadanía. La segunda fase – la más difícil – es proponer “curas” para nuestros “males” (soluciones para nuestros problemas).

    2. Aprendamos de la Historia: los partidarios y los detractores del capitalismo de estado o “socialismo real”, como se practicó en el Consejo de Ayuda Mutua Económica (1949 – 1991) en la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (1922 – 1991) coincidieron a menudo en el diagnóstico de los problemas que aquejaban a sus economías planificadas… aunque no lograran ponerse de acuerdo en el modo de solucionarlos.

    3. Los defensores del socialismo “realmente existente” proponían reformas y mejoras en la planificación económica, mientras los detractores exigían cambios radicales del sistema, bien para construir un “socialismo auténtico” o una “economía de libre mercado”, según sus posiciones ideológicas.

    4. Conviene detenerse a constatar que lo anterior no implica negarle validez científica a la Economía, ciencia política tan legítima como cualquier otra, que estudia la buena (y mala) administración de recursos en un universo social.

    5. Del mismo modo, la Jurisprudencia, ciencia que estudia las reglas de convivencia social y la conducta individual que convienen a una sociedad, (nos) permite hablar de leyes injustas o justas: las primeras violan y las segundas conforman normas morales consensuadas y/o consuetudinarias; un estadojusto” se rige por leyes que John Locke defin como “naturales”: aquellas que, al ser obedecidas, expresan la “libertad natural” del ser humano.

    6. En un lenguaje más actual: una legislación socio-económica aceptable permite a cada individuo y colectivo social elegir sus actividades productivas, valores y conductas libremente; la limitación es no poner en entredicho la integridad y la libertad de elegir sus actividades, valores y conductas de los individuos y colectivos que comparten su universo social.

    7. La jurisprudencia no opera en el ámbito de la razón pura y de los imperativos categóricos que inventó el padre de la filosofía moderna del derecho (Kant) para emplazarnos obrar de modo que nuestros valores puedan convertirse en leyes universales; toda legislación es política y práctica: opera en el ámbito programático de los imperativos hipotéticos. Las hipótesis jurídicas refieren a modelos realizables.

    8. Los órganos legislativos del estado tienen la obligación de explicar(nos) porqué son deseables los efectos de las leyes que proponen y cómo se realizarán o surtirán efecto. Lo lógico es comenzar consensuando valores, de modo que el proceso implica persuadir, en primera instancia; luego, explicar cómo se pasa de la propuesta a la implementación.

    9. Hoy por hoy, es inimaginable un proyecto político que no se proclame justiciero, equitativo, defensor de los derechos humanos y el ciudadano común y corrienteinsistir como loros en esto es mostrar falta de imaginación y conocimientos.

    10. Si aceptamos que quienes pretenden gobernar comiencen solicitando contribuciones económicas para sus campañas y cuando lleguen al poder gocen de inmunidades parlamentarias, prebendas, viáticos, sustanciosos sueldos y poder para otorgar contratos multi-millonarios, no debería sorprendernos que tengamos un sistema basado en partidos regidos por caciques y caudillos que gobiernan para beneficiar a los clientes que los financian.

    11. Para proponer candidaturas ciudadanas nuestro programa debe explicar cómo elaboramos con la ciudadanía nuestras listas de candidatos, cómo garantizamos que son auténticas, cómo nos aseguramos que realmente expresan la voluntad general.

Epílogo

    1. Nuestros hábitos de producción y consumo harán inhabitable, en poco tiempo (unas cuantas generaciones), el pequeño astro azul que nos alberga… si no los cambiamos de inmediato. En los escasos años (a escala geológica) que llevamos reflexionando sobre nuestra existencia, no está claro que la situación esté mejorando. Las civilizaciones no sólo avanzan; también involucionan, retroceden. No sabemos si la nuestra será la última; sí que es la primera capaz de acabar con la vida tal como la entendemos hoy, en este planeta. Este desarrollo atrofiado de nuestra capacidad destructiva, ¿se puede considerar, realmente, progreso? Dedicamos mucho – ¿demasiado? – tiempo y esfuerzo a investigar para ampliar nuestros conocimientos. ¿(Nos) sirven para algo estos saberes, fruto de siglos de arduo trabajo individual y colectivo? ¿Hacemos algo más con ellos que marcar territorio, luchar hasta derrotar al enemigo, como (casi) todos los mamíferos? Y l@(s) enemig@(s), últimamente, ¿no brilla/n por su ausencia? ¿No amenazamos nosotr@s mism@s nuestra supervivencia? Nos reproducimos casi tan eficazmente como los insectos, pero nuestro impacto sobre el ecosistema es mucho más noscivo que el de las hormigas o las abejas. Somos, hasta donde tenemos noticia, los únicos seres vivos capaces de grabar y legar conocimientos a las generaciones venideras; evidentemente, la naturaleza transmite digos (instrucciones) genéticamente. Hemos comenzado a entender cómo funcionan los procesos bioquímicos y eléctricos del cerebro y la genética de la herencia; los descubrimientos de Camillo Golgi, Paul Broca, Santiago Ramón y Cajal, James Dewey Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins7 son, sin ninguna duda, geniales; sin embargo, nuestra anatomía no sorprendería ni a Vesalio, ni a Paracelso, ni a Servet. Nuestra genética y biología evolutiva provienen, directamente, de Charles Darwin y Gregor Mendel. Las tesis de algunos físicos y matemáticos contemporáneos – Hendrick Lorentz, Niels Bohr, Max Planck, Albert Einstein, David Hillbert, Georg Cantor, Kurt Gödel, John von Neumann, Alexander Grothendieck8 – nos permiten refinar modelos del cosmos que derivan, en lo esencial, de Nicolás Copérnico, Galileo Galilei e Isaac Newton. Nadie discute que nuestras matemáticas son las de Euclides9 y Descartes. Nuestra química es la de Boyle, Lavoisier, Mendeleiev… Nos falta unificar la física cuántica, que se ocupa de la materia a escala microscópica, con la astrofísica, que lo hace a escala cósmica y con la astrobiología, que intenta explicar cómo surgió la vida en el cosmos. Interpretamos mejor las imágenes que consiguen nuestros telescopios y naves espaciales que las tomografías que producen los equipos de diagnóstico por resonancia magnética o emisión de positrones del cuerpo humano.

    2. Sin duda, terminaremos por resolver los problemas que inquietan a nuestros naturalistas… si nuestro ecosistema sobrevive a las aplicaciones de sus descubrimientos; no lo olvidemos: no es imposible que nos ocurra lo mismo que a homo erectus erectus o homo sapiens idaltu, que en paz descansen.

    3. No seguir en la vía de desarrollo suicida que llevamos dependerá mucho más de los avances en las ciencias políticas (sociales y cognitivas) que en las experimentales (naturales o exactas).

1No es difícil entender por qué Aristóteles pensaba que las mujeres tienen menos dientes que los hombres y nunca se tomó el trabajo de comprobar que estaba equivocado: creemos conocer bien aquello que nos es familiar, más si es se trata de cosas que nos pertenecen y consideramos inferiores.

2 Algunos filósofos de la ciencia (Kuhn, Feyerabend, Lakatos) han questionado la supuesta neutralidad axiológica de las ciencias naturales; señalan que, históricamente, los paradigmas nuevos surgen cuando existe “pluralismo teórico” , es decir, cuando co-existen teorías contradictorias y algunas de ellas se imponen tras “revoluciones científicas”; los paradigmas que se imponen lo hacen por razones sociales y estéticas además de por su contenido de verdad, determinable solamente post-facto y siempre en un contexto en proceso constante de transformación.VER: Preston, John, “Paul Feyerabend”, The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2012 Edition), Edward N. Zalta (ed.).

VER: http://plato.stanford.edu/archives/win2012/entries/feyerabend

3Intersubjectivity is the process in which mental activity—including conscious awareness, motives and intentions, cognitions, and emotions—is transferred between minds.” Pág. 415, The MIT encyclopedia of the cognitive sciences. Edited by Robert A.Wilson, Frank C. Keil. 1999, Massachusetts Institute of Technology.

4Así se explicaba en una entrevista Michel Foucault, uno de los historiadores y filósofos más influyentes del siglo pasado: J’ai voulu essayer de montrer, c’est comment le sujet se constituait lui-même, dans telle ou telle forme déterminée, comme sujet fou ou sujet sain, comme sujet délinquant ou comme sujet non délinquant, à travers un certain nombre de pratiques qui étaient des jeux de vérité, des pratiques de pouvoir, etc. Dits et écrits, Gallimard Editions, 1994, páginas 717-718.

5 “Si quitamos del pacto social lo que no es de su esencia veremos que se reduce a estos términos: cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general y cada miembro es considerado parte indivisible del todo. Este mismo acto de asociación convierte al instante la persona particular de cada contratante en un cuerpo moral y colectivo compuesto de tantos miembros como voces tiene la asamblea, cuyo cuerpo recibe del mismo acto su unidad, su ser común, su vida y su voluntad. Esta persona pública que se constituye como producto de la unión de todas las otras recibía antiguamente el nombre de Civitas, y ahora el de República o de Cuerpo Político, denominándosela Estado cuando es pasivo, soberano cuando es activo, y potencia cuando es comparada con sus semejantes.Las obras completas de Rousseau están disponibles (gratis) en: http://www.rousseauonline.ch/

6 VER: http://www.europarl.europa.eu/news/es/news-room/content/20110510IPR19128/html

“La-Eurocámara-aprueba-un-registro-conjunto-de-lobbies-con-la-Comisión-Europea”

7Entre otros, evidentemente.

8Está claro que la lista no es exhaustiva.

9 Euclides, Arquímedes y Apolonio, según el matemático imaginario Nicolás Bourbaki. VER: Eléments d’histoire des mathématiques, Masson Ed., Paris, 1984.

Política internacional, siglo XXI

Desde que los atenienses inventaron el Olimpo y le dieron un cuerpo imaginario a Psiqué, todos nos sentimos capaces de gobernar la ciudad – el sentido original de hacer “política” – con o sin ayuda de los inmortales. En su faceta positiva, esta inmodestia y nuestras ansias de inmortalidad nos motivan para asumir el legado intelectual de las generaciones anteriores. Hemos avanzado, sumando conocimientos, acopiando logros estéticos, desarrollando técnologías cada vez más sofisticadas y eficaces; en política hemos inventado la libertad, el compromiso, el altruismo; lamentablemente, lo mejor de nuestra ciencia y ténica se utiliza para subyugar a los débiles y explotar la Tierra – hasta el punto de poner en peligro nuestra supervivencia. Los necios han desarrollado métodos de producción cada vez más eficientes y las brutales herramientas de control necesarias para imponerlos; los sensatos deberíamos luchar por sistemas económicos y políticos justos, que nos permitan a tod@s vivir sin destruir el planeta. La tarea pendiente es hacer mejores, no solamente más largas y cómodas, nuestras vidas y más humanas, solidarias y amables nuestras ciudades.

Rodin, Cupid and Psyche 1905

Auguste Rodin (1905) Eros y Psiqué

Desde que Fernão de Magallanes y Juan Sebastián Elcano circunnavegaron la Tierra, hace cinco siglos, nuestra cultura es cada vez más planetaria; la palabra de moda es “global.” La expansión de la mal denominada cultura “occidental” (en realidad, cultura moderna europea, heredera de la clásica greco-romana) comenzó, probablemente, con el navegante y comerciante veneciano Marco Polo, en el siglo XIII1 y ha tenido consecuencias nefastas. En un primer momento, los imperios modernos exploraron, conquistaron y colonizaron el planeta entero. Las corporaciones multinacionales, surgidas durante el período de expansión del comercio y la industria capitalistas, entre los siglos XV y XX, comenzaron a extraer materias primas de zonas colonizadas y a fabricar en sus países de origen, que se covirtieron pronto en las regiones tecnológicamente más avanzadas del planeta; en esos centros urbanos se perfeccionaron los medios necesarios para administrar negocios internacionales. Tras cortinas de humo retórico ( “ciudadanía corporativa”, “comercio justo”, “cooperación internacional” ) las empresas multinacionales no han cambiado mucho en los últimos doscientos años: depredan, degradan y corrompen, con codicia insaciable, los lugares más recónditos de nuestro convulso planeta. A mediados del siglo XX la economía mundial (ya) estaba, efectivamente, integrada; en otras palabras, los estados, ejércitos, instituciones financieras y corporaciones industriales que administran la economía mundial eran capaces de operar en (casi) cualquier lugar del mundo con la misma facilidad que en sus sedes. En lugar de democratizar el mundo, esa nueva unidad, inicialmente bi-polar, lo alineó al terminar la Segunda Guerra Mundial (1939 -1945) en torno a dos superpotencias económicas y militares: la URSS y los EEUU.

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Abraham Ortelius (1590) Maris Pacifici

La obligación de optar entre dos modelos de opresión produjo una simplificación empobrecedora de la cultura política y la aceptación generalizada de los abusos de poder a escala planetaria; la lógica bi-polar de las potencias obligaba a escoger entre el “capitalismo” o el “comunismo” (estilo Roosevelt /Truman o Stalin/Kruschev); no aceptar ninguna de las dos opciones significaba quedar fuera de juego en política internacional.

(A)moralidad “post-moderna”

La ética política del siglo XXI, a pesar de la rimbombante retórica que la carcteriza, sigue siendo, como la del siglo XX, (relativamente) simple: prevalece la ley del más fuerte. Con total desprecio por cualquier valor que no se apoye en los más elementales cómputos de tasación monetaria, territorialidad y poder de aniquilación, la moral post-moderna ha simplificado y empobrecido los discursos del poder. Desaparecida la rivalidad entre la URSS y los EEUU, el mundo entero sigue un modelo económico que ha sido descrito como “complejo industrial-militar” *. Los comandantes de la industria y señores de la guerra ya no sienten la necesidad de argumentar para (con)vencer de las bondades de su sistema, como lo hicieron los revolucionarios burgueses del siglo XVIII o los campesinos y proletarios de los siglos XIX y XX. A medida que los grupos multinacionales de comunicación dominan técnicas cada vez más sofisticadas de manipulación de impulsos y afectos básicos, hoy se venden como política los trapicheos y aventuras erótico-venales de líderes cada vez más parecidos e intercambiables, sin que importe su sexo, etnia o filiación partidaria; en todo el mundo gobiernan y reciben instrucciones de las mismas corporaciones industriales y entes financieros supranacionales equipos de políticos profesionales especializados en ganar elecciones, a la vez que los estados, fuerzas armadas y cuerpos de policía han “globalizado” la violencia. Todos los discursos y todas las técnicas de represión se parecen porque los gobiernos contratan a las mismas agencias multinacionales de relaciones públicas y asesoría de imagen y compran el mismo armamento. En las zonas más conflictivas – Aganistán, Myanmar, República Centroafricana, Mali, Palestina, Estado Islámico de Iraq y Levante * – hay reservas de militares golpistas y fuerzas policiales equipadas con armamento de guerra, listas para (re)tomar por la fuerza y controlar cualquier “disturbio”. Sofisticadas estrategias de relaciones públicas y armamento para enfrentamientos de “baja intensidad” permiten masacrar poblaciones civiles sin bombardeos (que tienen muy mala prensa) y casi sin sufrir bajas, garantizando que el “orden público” se mantenga con poco esfuerzo, en el centro y en la periferia del sistema.

Llega el circo a la aldea global

Marshall McLuhan advertía, hace medio siglo, que los medios de comunicación modernos habían invertido la dicotomía histórica clásica entre el contenido (mensaje, fondo) y el continente (medio, forma). Hoy, el medio es el mensaje… y el masaje (al ego). En principio, los nuevos medios “calientes”, como la televisión o el internet (los que privilegian la estética del instante y la intensidad, en contraste con los clásicos o “fríos”, como la escritura y el dibujo, que privilegian la extensión y la profundidad) deberían servir para democratizar realmente el acceso a la información. Lamentablemente, se ha impuesto un mínimo común denominador lingüístico y cultural deplorable. Para acceder a públicos cada vez más vastos, los medios rechazan sistemáticamente cualquier argumento que no apele a apetitos primarios, conceptos trillados y lógica elemental. La estrategia consiste en sustituir por imágenes espectaculares cualquier narrativa crítica. Por supuesto,hay voces críticas. Much@s pensamos que la política, que debería ser el arte de (con)vivir, se ha convertido en un espectáculo de pésima calidad. Como hace 20 siglos, nuestras voces se oyen con dificultad. Juvenal ya denunciaba, dos mil años antes que Guy Debord, que “[el pueblo] a pesar de ser antes él quien distribuía los haces, los mandos militares, todo, hoy deja hacer, y sólo desea ansiosamente dos cosas, el pan y los juegos del circo”.Nuestros circos son hoy planetarios. Los avances en telecomunicaciones nos muestran, en el momento en que realizan sus proezas, a deportistas de élite pateando balones y pilotos conduciendo monoplazas a velocidades de vértigo, en cualquier lugar del planeta, en tiempo real. Los aurigas y pelotaris comparten audiencias multimillonarias con paisajes y animales exóticos, dibujos animados infantiles, “reality shows”pseudo-eróticos para adolescentes impotentes programas del corazón para personas seniles de todas las edades, mientras los noticieros difunden imágenes apenas tolerables de violencia económica y militar, ensambladas en narrativas inconexas, que dejan al tele espectador aliviado de estar en un lugar donde esos horrores no ocurren. En el paraíso terrenal del consumo irresponsable y la alienación voluntaria las operaciones políticas se sustentacon discursos que invocan mayorías imaginarias (aritméticas y simples) aturdidas por la propaganda, para demostrar que estamos de acuerdo; tenemos los gobiernos que queremos o, al menos, los que (nos) merecemos. Los programas de debate y análisis sirven para que profesionales del espectáculo “moderen” discusiones sobre temas manipulados con guiones y argumentarios confusos terminen demostrando que, si bien todas las opiniones tienen cabida, la política es “complicada”;felizmente, existen “expert@s” dispuest@s a pensar por nosotr@s.

  La (i)legitimidad de las urnas

Las pantallas hipnóticas de la televisión y de los ordenadores han substituido a las hogueras que congregaban al hombre de las cavernas. Lo (re)tratan y (re)presentan todo con la misma alegre e ingenua naturalidad – y menor carga estética – que la pintura rupestre del peleolítico. Los líderes aparecen en “spots” de pocos minutos, siempre dispuestos a tomar medidas radicales para salvarnos de peligros y amenazas gravísimas, aplicando fórmulas simples y expeditivas a resolver problemas tremendos.

No se necesita tener una memoria excepcional para darse cuenta que sus diagnósticos cambian con exasperante facilidad y quelas alarmas se intensifican, casualmente, cuando hay consultas populares. Todo vale para conseguir votos. Si los problemas son reales – por ejemplo, los efectos sobre el clima y los recursos naturales de modos de producción y consumo insostenibles – pero solucionarlos implica cambiar las estructuras de poder, los compromisos desaparecen de la agenda, como por arte de magia, al día siguiente de las elecciones:las cosas de palacio, despacio; el cambio simpre puede esperar y los balances financieros se presentan a los accionistas cada tres meses: ganar dinero siempre es urgente. Como si tuviésemos la inteligencia de una ameba, se nos quiere convencer que valen lo mismo nuestros votosquelas donaciones multimillonariasque hacen los capitalistas a sus campañas electorales.

La “democracia” es nuestro Santo Grial político y no admite dudas ni críticas; es universal, absoluta, intangible, eterna, omnipotente, omnipresetne y omnisciente. A medida que la injusticia y la miseria se hacen palpables, los cambios políticos reales no suelen (ya) ni siquiera imaginarse: el sistema es inmejorable, infalible; los problemas son nuestros o peor, nosotros, los inconformes, somos el problema. Tras cómputos de votos emitidos durante campañas de desinformación y manipulación ensordecedoras se (nos) imponen nociones y modos de vida a todas luces injustos, supestamente porque las hemos votado. La verdad es que el problema, en política, no es gobernar para las mayorías y representar a los poderosos, sino respetar a las minorías y a los disidentes. L@s entusiastas demócratas de la última hora, regid@s por constituciones que consideran venerables y que no alcanzan, en muchos casos, ni los cuarenta años, harían bien en observar que, donde los gobiernos se eligen y constituyen por sufragio universal hace siglos, suelen ganar, hoy por hoy, los abstencionistas. El entusiasmo que despierta entre l@s ciudadan@s elegir gobernantes entre (re)conocidos sirvientes de los ricos y poderosos es minoritario; y la tendencia es a la baja. Vale la pena recordar que son demócratas – o lo fueron, a su manera – los mayores déspotas y asesinos de la Historia. Adlofo Hitler ganó elecciones y ocupó legítimamente el cargo de Canciller de la República de Weimar. Los demócratas “populares” que (todavía) pretenden representar a las clases obreras del Caribe y Asia, haciendo gala de un respeto por los derechos humanos solamente comparable con el que (de)muestran los también demócratas Pachás de Oriente Medio son, por supuesto, más demócratas que nadie. 2No profesar fe incodicional en un sistema donde el ganador de los comicios puede decidir exterminar etnias (el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, en 1932)o indultar sangrientos narcotraficantes y genocidas (la República Islámica de Afganistán, la República del Perú, hoy) condena a quien manifiesta cualquier duda a la categoría de “anti-sistema”,denominación post-moderna del “maligno” que perseguían Tomás de Torquemada y sus secuaces en este mismísimo católico Reino de España durante el siglo XV.

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Jan Luyken (1571)

Tal vez no sea inútil recordar que la democracia, como concepto, implica, para los gobernantes, la obligación de administrar con sensatez y honestidad los recursos y el patrimonio público y garantizar los derechos fundamentales detod@s l@s ciudadan@s; por parte del electoradodebería implicar un compromiso auténtico con el bien común y el respeto de los derechos de tod@s, especialmente l@s indigentes, marginales y disidentes. La democracia es una idea, un proyecto y un proceso,no un arma arrojadiza para hacer demagogia y celebrar autos de fe. Disfrazadas de democracia,a la derecha del espectro político, han vuelto a campear nociones de nación y progreso en interpretaciones que les hubieran parecido retrógradas a los liberales progresistas de los siglos XIX y XX.En cuanto a nuestros derechos laborales, vuelve a ser revolucionario reclamar, como los mártires de Chicago en 1886, jornadas de 8 horas y salarios que permitan a los trabajadores (sobre)vivir; exigir derechos sociales y económicos básicos como educación y sanidad universales y gratuitas vuelve a ser subversivo.

El paisaje político

Sabemos que cambiar los administradores de nuestros países y ciudades por otros parecidos no resuelve nada. Los partidos tradicionales han demostrado que anteponen a los intereses de l@s ciudadan@slos de las corporaciones que les sostienen y su propio provecho. Estamos (mal) acostumbrados a ver que nuestros representantes se transformenel día mismo queacceden a un cargo público. Aristóteles sostenía que tiranía, oligarquía y democracia son sistemas erróneos, que tienden naturalmente a mezclarse; encontraba que el gobierno de Atenas había sido secuestrado por oligarcas ricos y poderosos que corrompían a los gobernantes para favorecerse: ¡cualquier parecido conlas relaciones entrenuestros magnates y sus ediles no es coincidencia! No nos confundamos: no es urgente desarrollar métodos de participación popular para cambiar el sistema; es mejor construir organizaciones sólidas y realmente abiertas – no movimientos improvisados, capitaneados por líderes iluminados – que precipitarsey crear mecanismos eficaces para conseguir que lleguen al poder candidatosque, llegados al gobierno, dejan de representarnos.Poco o nada podemos esperar de quienesdeslumbran con su talento histriónico-mediático, blandiendo frases ingeniosas, con “chispa” y sin sustancia,como las bebidas gaseosas. Muchos de los que participan hoy en las nuevas y absurdas cruzadas contra el mal, la democracia inauténtica y la herejía lo hacen aturdidos por la retórica de ideólogos y sacerdotes tan obtusos que son capaces de convencer a sus fieles de luchar por un mundo mejor bombardeando agricultores en Irán, escuelas en Gaza, o conquistando, para la Gran Nación Rusa que soñó Iván El Terrible, nuevos territorios. 3 En el este de Europa, al colapsar socialismo real soviético (que en realidad fue capitalismo estatal)los demócratas antes “populares”de esos parajes se (re)convirtieron rápidamentehoy son, mayoritariamente(hasta nuevo aviso) republicanos; algunos fueron empresarios justo el tiempo necesario para blanquear el dinero que les deparó ejercer la dictadura en nombre del proletariado durante medio siglo ahora viven de sus rentas; otros gestionan las corporaciones que se vendieron a precio de saldo cuando se disolvió el Consejo de Ayuda Mutua Económica Soviética (CAME o COMECON), con la misma brutalidad que aplicaron al gobernaren nombre del proletariado. En China, el Partido Comunista sostiene hoy que el capitalismo es glorioso y perfectamente capaz de convivir con el socialismo; hemos de suponer que, como su nombre lo indica, todavía tiene el proyecto de crear una sociedad comunista… y rogar quelo haga antes de destruir el planeta con su modelo suicida de desarrollo económico. En España, elegido con el apoyo de banqueros, payasos convertidos en magnates de la televisión, cantautores progres y filósofos post-modernos, el último gobierno del Partido Socialista Obrero Español nos dejó meridianamente clara su agenda: garantizar la estabilidad y la rentabilidad del sistema bancario y de las corporaciones que gestionan la energía y las telecomunicaciones y promover mejoraen la competitividad de la fuerza laboral (léase abaratar la mano de obra); para entendernos, esto se hace privatizando lo público y legislando para que sigan enriqueciéndose los herederos de quienes medraron bajo la tutela del más longevo de los amigos de Adolfo Hitler y Benito Mussolini, Francisco Franco.

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http://www.lacomunapresxsdelfranquismo.org/

Estados policiales, estados solidarios

Para sorpresa de quienes todavía no dominan el “nuevo” lenguaje político del siglo XXI, los conflictos armados del nuevo milenio son políticamente correctos, sostenibles y para colmo humanitarios. Los países poderosos (ya) solamente se enfrentan a sus enemigos muy lejos de sus fronteras. Allí eliminan incontables – porque nadie se toma el trabajo de contarlos – enemigos de la paz, terroristas y similares, incurriendo costesmínimos en bajas de soldados profesionales; además, los combatientes humanos están siendo remplazados por “drones” o aviones teledirigidos; los daños “colaterales” – muertes de civiles, principalmente niños – son cada vez mayores. No siempre les es fácil, a estos guerreros humanitarios, ponerse de acuerdo sobre cómo y quién debe gobernar las desafortunadas regiones que “democratizan”; en contraste sí parece haber consenso sobre los derechos del ganador a beneficiarse económicamente (re)construyendo, comerciando y explotando los recursos naturales allí.Por supuesto, las operaciones militares son altamente rentables, desde el inicio, para los fabricantes de armamento y proveedores de equipos y provisiones.

Mientras tanto, en casa, los estados más poderosos han desarrollado métodos policiales de vigilancia / intervención preventiva que mantienen bajo control, con poca violencia visible, a sus masas urbanas pauperizadas; a esos ejércitos de pobres se suman, a diario, miles de prófugos de las devastadoras “intervenciones humanitarias” que promueven unos veinte países (miembros del foro internacional denominado G20) en las regiones donde tuvieron colonias. Este incómodo asunto se denomina “el problema de la inmigración” y produce, contra toda razón, seres humanos “ilegales”: la imaginación autoritaria, tiene potestad para clasificar a ciertas personas como seres infrahumanos o indeseables. 

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Difícil ignorar que para medir los flujos migratorios se está utilizando una aritmética “post-moderna” donde el orden de los factores sí afecta el producto. Cuando se instalan empresas, trabajadores y soldados de los países ricos en los países pobres nunca hay “problema de inmigración”; los inversores, técnicos, cooperantes omilitares en misiones de paz son perfectamente “legales. La lógica perversa del poder requiere que sus sirvientessiempre lleven a cabo misiones altruistas, claramente fuera del alcance de un simple refugiado económico o político;poco importa que“invertir”, “cooperar”, “asesorar” y “pacificar” signifique despojar a campesinos indefensos de sus tierras, robarles a los pobres sus recursos naturales,bombardearpoblaciones civiles o disparar contra todo lo que se mueve. La civilización judeocristiana lleva milenios cultivando el motivo estético del héroe guerrero. Estamos programados, culturalmente, para cazar gigantes, dragones, bruj@s y seres imaginarios diversos. No debería sorprendernos que las cacerías continúen; simplemente, los monstruos han cambiado de nombre. Tampoco es difícil entender que los líderes musulmanes del Oriente Medio quieran “cooperar con sus co-religinarios y aliados del mismo modo que los nuestros:facilitándoles armas y dinero en lugar de alimentos, médicos o educadores.4 La genial idea de fomentar la paz y la justicia con sangre y oro es tan antigua como la civilización. Lo insólito es que tras milenios de masacres y destrucción absurda de la naturaleza siga gozando de buena salud. Además,sabemos perfectamente quiénes se benefician con el modelo dominante de “cooperación al desarrollo” 5 tenemos claro que sin materias primas y mano de obra sumisa este sistema, que acabará haciendo inhabitable nuestro planeta (muy) pronto, no puede funcionar.  La resistencia mundial comienza a configurarse. Madrid 6 no es la única ciudad donde hemos salido a las calles millones de “anti-sistemas” a decir basta. De Wall Street a Hong Kong y de Seattle a Sydney, l@s ciudadan@s de todo mundo estamos conectados. El activismo global es tan real como el calentamiento global y la des-localización (post)industrial. Tal vez ha llegado el momento de invertir la fórmula de del biólogo y urbanista escocés Patrick Geddes (1915) “piensa globalmente, actúa localmente”, que hicieron suya los ecologistas de los años ’70. En la era de la “des-localización” las empresas tienen siempre planes “B” y “C” por si las cosas van mal; uno de los principales argumentos del capital para negociar a la baja los salarios y las medidas de protección medioambiental es la amenaza de llevarse sus fábricas y centros comerciales a otro lugar. La única manera de impedir que los grandes capitales negocien fiscalidades regresivas (los que más tienen, pagan menos) y “licencias para matar” medio-ambientales es asegurarnos que no consigan las condiciones que buscan en ningún lugar del mundo. Tomar el poder local debería convertirse en la plataforma para iniciar una auténtica cooperación internacional.Tras los pioneros del activismo global como OXFAM (1942), Amnistía Internacional (1961) y Greenpeace (1970), han surgido miles de organizaciones no gubernamentales, colectivos cibernéticos y redes sociales de ámbito global comprometidas con el cambio social y económico mundial.

1Sus imaginativos relatos de viaje inspiraron, entre otros, a Cristóbal Colón. Ver: Autor: Polo, Marco (1254-1324) Título: Viajes / Marco Polo; traducción por María de Cardona y Suzanne Dobelmann. Publicación: Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 1999. Notas de reproducción original: Edición digital basada en la 7ª ed., Madrid, Espasa-Calpe, 1981. Encabezamiento de materia: Viajes alrededor del mundo — Siglo 13º Entradas secundarias: Cardona, María de (trad.) Dobelman, Suzanne (trad.) CDU: 910.4″14″ Idioma: español URI: http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmcjw896

2 Kim jong il y Raúl Castro han sido elegidos recientemente “democráticamente y por consenso” a sus cargos. Fueron los únicos candidatos (por aclamación). Es notorio y notable su talento para “persuadir” a la opositores de no participar en los comicios; por cierto, este sistema electoral se utiliza todavía para elegir candidatos en algunos partidos europeos.

3Mención honrosa, en este ámbito, merece el activismo político de la Iglesia Católica de España, donde tenemos Arzobispos que reclaman abiertamente el voto de los ciudadanos para grupos neo-fascistas y Cardenales que se consideran con más derecho de representar a los ciudadanos que sus gobernantes electos. Posiciones, por cierto, arcaicas, que la curia romana del Estado de la Ciudad del Vaticano no comparte. El Estado de la Ciudad del Vaticano es democrático al estilo clásico romano: los Senadores (Cardenales) eligen un Dictador Vitalicio (Papa) inspirados por su(s) Dios(es).

4Puestos a comparar, se puede argumentar que Alá, el dios de los musulmanes, es más compasivo que el de los cristianos. Dice el Corán: “¿No combatiréis contra un pueblo que ha violado sus juramentos, y que se esfuerza por expulsar a vuestro profeta? Ellos fueron los agresores. ¿Los temeréis? Dios merece aún más que le temáis, si sois creyentes. Combatidles, a fin de que Dios les castigue por vuestras manos y los cubra de oprobio, a fin de que os dé la victoria sobre ellos y cure los corazones de los fieles. A fin de que aniquile la ira en los corazones de los infieles. Dios vuelve al que quiere, pues es sabio y prudente.”

VER: http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/M/Mahoma%20-%20El%20Coran.pdf

Dice el nuevo testamento (Reina-Valera): Cualquiera, pues, que me confesare delante de los hombres, también yo le confesaré delante de mi Padre que está en el cielo.Y cualquiera que me negare delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en el cielo. No penséis que he venido para meter paz en la tierra; no he venido para meter paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra. Y los enemigos del hombre serán los de su propia casa.”http://bibliaparalela.com/rvg/matthew/10.htm

5“Dada la magnitud del incremento de la concentración de la riqueza, la monopolización de oportunidades y la inequidad en la representación política suponen una tendencia grave y preocupante. Por ejemplo:• Casi la mitad de la riqueza mundial está en manos de sólo el 1% de la población. • La riqueza del 1% de la población más rica del mundo asciende a 110 billones de dólares, una cifra 65 veces mayor que el total de la riqueza que posee la mitad más pobre de la población mundial. • La mitad más pobre de la población mundial posee la misma riqueza que las 85 personas más ricas del mundo. • Siete de cada diez personas viven en países donde la desigualdad económica ha aumentado en los últimos 30 años. • El 1% más rico de la población ha visto cómo se incrementaba su participación en la renta entre 1980 y 2012 en 24 de los 26 países de los que tenemos datos.” INFORME DE OXFAM – 20 DE ENERO DE 2014

VER: http://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/file_attachments/bp-working-for-few-political-capture-economic-inequality-200114-es_0_0.pdf

6Nadie se sorprenderá, al leer en el Plan Estratégico de Posicionamiento Internacional de la Ciudad de Madrid (2012 – 2015), que la alcaldía y susexpertos en relaciones internacionales consideren fundamental “mejorar la competitividad económica de Madrid”. Según su diagnóstico,Madrid y España se encuentran en riesgo de perder cierto atractivo para los inversores extranjeros debido a la crisis económica”. Considerando que, como diceel mismo plan estratégico, 24 de las 35 empresas que componen el IBEX 35 tienen sede en esta Villa (y Corte), no es evidente que sea indispensable gastar dinero público para incentivarla colaboración con el tejido empresarial de Madrid”y para “potenciar su influencia internacional”. Somos solidarios, nos encantan los turistas y los inversores; pero pensamos que hay personas que necesitan nuestra ayuda mucho más que esos pobres empresarios a quienes quiere favorecer nuestra alcaldesa; en todo caso, podrían comenzar por vender susjets privados, equipos de fútbol y residencias secundarias antes de competir (deslealmente) por el dinero público con los desempleados y los sin techo. En cuanto a “promover la captación de nuevos enlaces aéreos”,la única línea aérea nueva en el Aeropuerto de Barajas es “Air Europa”.Podemos estar absolutamente seguros que esto se debe a que el empresario salmantino Juan José Hidalgo, mago del “low cost” (PPcar,PPphone, Pptodo), sabe que la ubicación esrentable y atractiva, a pesar de la crisis, hecho que confirman los resultados de su empresa “Globalia”;duranteel primer semestre de 2014 en Madrid-Barajas hubo un aumento de llegadas del 3% y se alcanzaron los 9,7 millones de pasajeros. VER: www.intelitur.es.

 

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Lo sensato y lo insensato: el caso de don Quijote y Dulcinea

En rigor, es decir, analizando el asunto con lógica, agudeza y perspicacia, la literatura no tiene por qué tener sentido; no es necesario que signifique nada ni que sea importante o trascendente.

En principio, es insensato vivir aventuras virtuales o imaginarias – tema por excelencia de la literatura – y tomarse en serio a personas que no existen; más grave aún es permitir que nos afecten sus problemas y tribulaciones, especular sobre su psicología y motivaciones.

En otras palabras: debería haber maneras mejores de invertir nuestro tiempo… ¿no?

Un corolario de lo anterior: tampoco tiene mayor sentido rumiar versos o discutir las extravagancias rítmicas de escritores que dejan abundante espacio en blanco en cada página y suelen dedicarse a hablar de sí mismos y de sus sentimientos (líricos), en lugar de ir al grano, es decir, a comunicar cuestiones urgentes y útiles, con frases concisas y claras o, mejor: “spots” publicitarios.

Cervantes y Saavedra (don Miguel de) también se planteó este problema. Era un hombre que conocía bastante bien el funcionamiento de la justicia, divina y humana, y no ignoraba que jueces, prelados e inquisidores eran poderosos; había tenido ocasión de comprobar, en carne propia, que los estados e iglesias se suelen encargar de encerrar y castigar a los locos y soñadores que osan ignorar los dictámenes del sentido común.

Sabemos que el inventor de don Quijote de la Mancha no corrió riesgos inútiles al escribir; así lo demuestra el desenlace de su famosísima novela: el ingenioso y moderno héroe termina por aceptar – en la ficción – que don Quijote no existe y participa en un auto de fe, de clara raigambre inquisitorial, quemando libros de los que ocasionaron su locura con el cura del pueblo.

Podemos argumentar que este episodio es una concesión al clima político de su tiempo y sostener que Cervantes sabía que la fascinación que suscitaba el loco más cuerdo de la historia sobreviviría al triste fin que le escribió.

De hecho, don Miguel ideó la segunda parte de la historia cuando el libro ya había encontrado un público ávido, que exigía nuevas sobre el alucinado caballero de la triste figura y su fiel y cómico escudero; al punto que, al ver que el Príncipe de los Ingenios tardaba en darle más “salidas” a su caballero, otro escritor avezado produjo la continuación apócrifa de sus aventuras, firmándolas con el seudónimo “Alonso Fernández de Avellaneda”. (La verdadera identidad del plagiario todavía se desconoce.)

 El contexto

Sabemos que el enorme éxito de la primera parte del Quijote fue una sorpresa para todo el mundo, incluso su autor. Don Miguel sabía que la iglesia (la católica, apostólica, romana, única con licencia para operar legalmente, en ese momento, en la península ibérica) examinaría cuidadosamente el contenido de la segunda parte de su “best-seller”. Era un respetable y respetado ex-presidiario, veterano de Lepanto, que ya había pagado sus deudas con la justicia y el fisco logrando una situación económica relativamente cómoda. Sabía lo fácil que era terminar en el cadalso y lo más probable es que pensara que, para criticar a los políticos profesionales de su tiempo bastaba con mostrar que el simple Sancho era excelente gobernador de la Ínsula Barataria…

Sin embargo, los mismos episodios del Quijote que acabamos de analizar – la buena labor política del rústico e inculto Sancho, la quema de libros – se podrían citar para (com)probar que las aventuras del loco y su escudero no son una crítica sino un alegato a favor de la sabiduría convencional en su tiempo, que dictaba que los gobernantes debían ser nobles y cultos. También podríamos sostener que la novela aporta argumentos a favor de la idea que la ficción es peligrosa y debe ser supervisada y censurada por las autoridades, tanto mundanas como espirituales.

Es indiscutible que si Cervantes (de)mostró que la imaginación, cuando se desborda, puede reducir al hombre a un estado patético – como le ocurrió Alonso Quijano – también (a)probó su utilidad, bien usada (por ejemplo, por él, el propio don Miguel) – (com)probando que puede ser una valiosa herramienta para acceder a la verdad.

En cuanto a Sancho, podríamos argumentar que su comportamiento carece de valor crítico puesto que si resulta buen gobernador de su ínsula, es porque se encuentra en un “mundo al revés”. impuesto por la locura de su amo, donde los valores están invertidos y son, en definitiva, contrarios a los que deben regir un mundo como debe ser. Así, los valores que propugnaba el Príncipe de los Ingenios serían nuevos o progresistas o tradicionales y conservadores según la interpretación que hagamos.

Ambas interpretaciones son igualmente sostenibles y válidas.

La evidencia

Evitando el problema de establecer lo que constituye prueba o evidencia en literatura (problema que carece de interés, puesto que las personas, lugares y eventos que denominamos “literarios” no existen) podemos plantear otro, más interesante: que significa “sentido” y “sinsentido” en la ficción y en la realidad.

Mi propuesta es la siguiente: no hay diferencia alguna en el contenido de verdad que encontramos en la literatura que denominamos “ficción” y en la llamada “documental”, que pretende describir o referir la realidad.

Evidentemente no estoy argumentando que los ornitólogos recurran a Poe para estudiar el comportamiento de los cuervos, ni que los físicos analicen los átomos basándose en los versos de Whitman.

Quiero (com)probar que al traducir o trasladar datos, impresiones y eventos del mundo al papel y organizarlos de modo estructurado y coherente producimos, naturalmente, relaciones de causa y efecto entre los eventos referidos; las secuencias causales posibles proliferan de tal modo que son inmanejables si no dominamos el poder de nuestra imaginación para limitar las interpretaciones admisibles.

Esto es precisamente lo que hizo Cervantes en la segunda parte del Quijote, y lo hizo con el fin de defender un sólo valor: el amor.

 La prueba

Propongo al lector un experimento mental; realizarlo requiere la definición de un universo, hacer explícitos todos los fenómenos que queremos considerar y la certidumbre de que no hay variables ocultas.

Una vez logrado lo anterior, podemos defender o probar nuestra teoría o interpretación de los fenómenos con un simple argumento.

 El experimento

El experimento es el siguiente: usemos dos expresiones de Cervantes: “imagen de la verdad” y “espejo de necedades”; estos conceptos sirven al cura y al sobrino de Alonso Quijano para decidir qué libros de su biblioteca deben ir a la hoguera y cuáles merecen ser rescatados; los que retratan la verdad se salvan y los que reflejan necedades van a la hoguera. En el caso que estamos considerando (las aventuras del Caballero de la Triste Figura) el universo consta de un caballero andante enamorado (don Quijote), una mucama (Dulcinea del Toboso), una hoguera, libros, y un cura.

La secuencia de los acontecimientos (el argumento) es el siguiente: el sacerdote logra curar al loco demostrándole que no es un caballero andante sino un hidalgo pobre y que su amada no es la bella y noble dama que imagina sino una sirvienta; de paso, demuestra que la verdad es que ciertos libros merecen la hoguera (o el olvido) porque son “espejo de necedades”, mientras otros sobreviven porque contienen “imágenes de la verdad”.

Lo interesante es que, para Cervantes, a la verdad no se accede mirando en un espejo que refleje fielmente el mundo. Lo que el espejo muestra es la necedad, la espléndida incoherencia, multiplicidad y variedad de lo real. Ocurre que un espejo no puede competir con la imaginación, que abstrae lo verdadero de esa masa incoherente de cosas, produciendo imágenes.

Sin embargo, la “necedad” es fundamental para acceder a la verdad; como el espejo (como la reflexión y la experimentación) es indispensable para registrar lo que vemos, oímos y sentimos y pasar de allí al ámbito abstracto de lo real y verdadero; en otras palabras, el sinsentido, lo absurdo, es también buen género literario (o tendencia, según la escuela); es decir literatura verdadera, documental.

(La literatura del absurdo incluye hoy muchas obras maestras posteriores al Quijote, como La cantante calva de Eugène Ionesco y La caza del Snark, de Lewis Carroll, metáforas de la neurosis y la ingenuidad humana, respectivamente.)

Para Cervantes, la literatura tiene sentido porque produce, como un espejo, imágenes absurdas o sin sentido, de las cuales tomamos los fundamentos metafísicos para abstraer las verdades que plasma la imagen.

 La verificación

Terminar de entender la posición de Cervantes implica responder la siguiente pregunta: ¿tienen sentido las imágenes sin sentido, producen sentido, significan algo? ¿Es sensato el absurdo? Estas preguntas se pueden contestar aceptando un postulado metafísico aristotélico, que Spinoza sintetiza en su ética de la siguiente manera:  Ordo et connexio idearum idem est ordo et conexio rerum.

En un lenguaje más actual, diríamos hoy que hay que estar dispuesto a aceptar que existe relación directa o de continuidad entre lo que estamos dispuestos a creer o aceptar como evidencia, lo verosímil, y las representaciones abstractas y conclusiones a las que podemos llegar por esa vía.

De hecho, antes de elegir entre las (numerosas) soluciones disponibles al problema de determinar el contenido de verdad de la imagen estética conviene recordar el debate entre el vitalismo y el idealismo.

El vitalista Nietzsche notó que, considerado en sentido extra-moral, el problema de la verdad impone humildad: es evidente que las verdades que logramos (d)escribir con el lenguaje son conjuntos móviles y cambiantes de metáforas, metonimias y antropomorfismos.

Como humanistas, tenemos muchas opciones: seguir a Descartes e imponerle nuestro ego al mundo; inventar categorías absolutas, como Kant; simplificar y caricaturizar el método dialéctico de Platón, como Hegel; en definitiva, terminamos regresando (¿inevitablemente?) al punto de partida (¿un eterno retorno?), la paradoja de don Quijote: es cuerdo pensar que lo que imaginamos es tan verdadero como aquello que la sociedad considera verdad; atención: lo anterior es una afirmación, no una pregunta.

La respuesta estética que contiene la novela de Cervantes es, si se quiere, kantiana (trascendental) y afirmativa; el ridículo amor de un viejo decrépito y loco – platónico, por supuesto – por una sirvienta que se ríe de él, es perfectamente sensato; dice algo verdadero sobre el amor, que es su objeto, como diría don Emanuel.

En un lenguaje más actual: la imaginación de don Quijote nombra una identidad o persona y la inventa, con lo cual produce una imagen especular verídica; en términos lacanianos, realiza la separación del signo (el significante) y del objeto (el significado) del deseo; de ese modo libera tanto al sujeto que padece esta separación como al que la perpetra de las leyes del sentido común, situándolos en el ámbito de la locura, del deseo en libertad.

Por supuesto, para recuperar este proceso en forma de imágenes, es necesario quebrar el espejo, es decir, acabar con el amor, para que reaparezca o permanezca la cordura, la verdad del sentido común.

L.Q.Q.D.

Dulcinea, siguiendo la lógica de la novela, (com)prueba que el amor es verdadero, precisamente porque es imaginario, insensato y, en realidad, irreal.

Lo mismo ocurre con otro personaje de Cervantes, el Licenciado Vidriera, cuya ignorancia es tan transparente como su nombre, y por lo tanto es una imagen verdadera de sabiduría si trizamos el espejo de necedades que le da cuerpo.

Así, hemos establecido que el absurdo y la locura tienen sentido… si estamos enamorados, claro.

* * *

HOY  — 30 DE DICIEMBRE DE 2012 — MURIÓ, A LOS 103 AÑOS, LA DOCTORA RITA LEVI-MONTALCINI, POSIBLEMENTE LA NEURÓLOGA MÁS SIGNIFICATIVA DE LOS SIGLOS XX Y XXI, Y NO SOLAMENTE POR SUS DESCUBRIMIENTOS, ENTRE ELLOS, LA PROTEÍNA RESPONSABLE DE LA SUPERVIVENCIA Y DESARROLLO DE LAS NEURONAS EN EL PERÍODO EMBRIONARIO, QUE LE MERECIÓ LOS PREMIOS NOBEL Y LASKER. TAMBIÉN SU ESTATURA ÉTICA FUE EJEMPLAR. DECÍA QUE SE HABÍA DEDICADO A LA NEUROLOGÍA PARA ENTENDER, ENTRE OTRAS COSAS, EL FUNCIONAMIENTO DEL HEMISFERIO DERECHO DEL CEREBRO, MUY POCO DESARROLLADO Y RESPONSABLE DE LAS ATROCIDADES QUE COMETEN LOS DICTADORES Y LAS MASAS… EVIDENTEMENTE, NO HABLABA DE OÍDAS.  DECÍA NO TEMERLE A LA MUERTE, QUE ACABARÍA CON ELLA, PERO NO CON SU TRABAJO.

DE SU AUTOBIOGRAFÍA:

“I have tried – as will be clear from a reading of this sort of balance-sheet or final account of my life – to reconcile two aspirations that the Irish poet William Butler Yeats deemed to be irreconcilable: perfection of the life and perfection of the work. By so doing, and in accordance with his predictions, I have achieved what might be termed“imperfection of the life and of the work”. The fact that the activities that I have carried out in such imperfect ways have been and still are for me a source of inexhaustible joy, leads me to believe that imperfection, rather than perfection, in the execution of our assigned or elected tasks is more in keeping with human nature”

http://www.fondazionebri.eu/index.php/en/in-praise-of-imperfection

EN ESPAÑOL:

http://www.tusquetseditores.com/especiales/cuadernillo_elogio_imperfeccion/default.htm

 

*  *  *

¿HAY CRISIS? 

La “aldea global” que predijo Marshall Mc Luhan — inspirándose en la tribu televisiva planetaria que vive hipnotizada y engañada por el “gran hermano” de la novela “1984″  de Gerorge Orwell —  es, hoy por hoy, realidad. Pregunta incómoda: ¿las TICS — tecnologías de la información y telecomunicaciones — que nos conectan en tiempo real con todos los ciudadanos del mundo, están enriqueciendo o empobreciendo a la mayoría de los habitantes de la nueva economía planetaria? Como siempre, la respuesta depende de cómo midamos el progreso : en promedio, estamos mejorando; los ingresos “percápita” suben y la producción mundial de alimentos también, al igual que las expectativas de vida y los niveles de educación.

Sin embargo, los expertos calculan que, hoy por hoy, una de cada ocho personas en el mundo padece malnutrición por falta de alimentos. Debido a la crisis económica global que comenzó en el año 2008, la situación alimentaria mundial, que estaba mejorando – el número de hambrientos bajó considerablemente entre 1969 y 1997 – aparentemente, se está deteriorando de nuevo. (Ver: worldhunger.org) 

El problema ético es el siguiente: una parte del planeta, el primer mundo, produce demasiado. Para evitar que los precios se desplomen y asegurar la supervivencia de su sector agrario, los estados tienen que pagarles a sus agricultores por no producir.

Al extremo opuesto del espectro económico, en los países pobres, la actividad agrícola es precaria, improductiva e insuficiente; ante cualquier percance, se producen hambrunas y crisis alimentarias. La solución al problema parece simple: que los ricos compartan con los pobres lo que sobra y aprendan de ellos a consumir menos, a vivir en una economía “sostenible”, en la jerga de moda.  

Realmente, este proyecto no debería plantear problemas técnicos inabordables para una civilización que ha logrado enviar naves a Marte.

Lamentablemente, no parece que consideremos este problema prioritario. Al menos, hay otros problemas aparentemente más urgentes y que sí justifican inversiones billonarias: por ejemplo, los ejércitos más poderosos del mundo gastan fortunas en luchar contra “terroristas” cuyo sofisticado armamento consiste, en muchos casos, de piedras y palos y cuyas opciones desesperadas se explican mejor por el hambre, la miseria y la ignorancia que con argumentos ideológicos.

Por cierto, la supuesta “amenaza terrorista” sirve a los demócratas bien pensantes del mundo entero para recortar las libertades civiles en sus propios países a niveles pre-industriales; por desgracia, es fácil constatar que esos niveles nunca se alcanzaron en las regiones desafortunadas que “democratizan” con bombas y ametralladoras.

Quienes participan activamente en las nuevas y absurdas cruzadas de hoy – en asuntos de fe siempre han sido muchos los llamados y pocos los elegidos – lo hacen iluminados por ideólogos y sacerdotes tan obtusos que son capaces de convencer a sus soldados de luchar por la democracia matando agricultores en las montañas de Afganistán o perpetrando misiones suicidas en Nueva York.

Felizmente, los auténticos ganadores de casi todas las elecciones libres que se celebran “democráticamente” hoy en día somos los abstencionistas, que (ya) hemos dejado de creer que participando en una farsa estridente cada lustro (más o menos) tomamos las riendas de nuestro destino. Para hacerlo realmente, tendríamos que pensar que los problemas “globales” no podrán solucionarse desde la perspectiva individualista y estatista que aparece como única solución viable y aceptable en el mundo desarrollado.

De hecho, si todas las regiones del mundo consumieran y produjeran como los países ricos, los desastres ecológicos que ya estamos comenzando a observar se acelerarían exponencialmente y la falta de recursos naturales no renovables – o renovables demasiado lentamente, incluídos los más básicos, como el agua potable y el aire respirable – generaría conflictos y guerras de una ferocidad todavía nunca vista.

¿Quiénes están a salvo de la crisis?

Por increíble que parezca, los menos afectados por la crisis son quienes la generaron. De las 100 corporaciones más grandes del mundo, solamente 6 tuvieron pérdidas el año pasado (2011); a saber: la número 26, Fannie Mae, la 34, Pemex, la 58, Crédit Agricole, la 66, Panasonic, la 79, Freddie Mac y la 87, Sony. (Fuente: http://money.cnn.com/magazines/fortune/global500/2012/full_list/index.html) 

Las dos empresas españolas que figuran entre las 100 mayores del mundo (Banco Santander y Repsol YPF) pueden estar orgullosas de sus balances: ganaron más de 7 mil y 3 mil millones de euros, respectivamente.

Parece evidente que los ricos están superando la crisis y la sobrevivirán sin problema. De hecho, muchas multinacionales saldrán fortalecidas porque se están repartiendo los nichos de mercado que dejan las empresas más pequeñas al quebrar.

Sabemos que los empresarios no son sentimentales, pero, al terminar la crisis ¿podrán volver a tomar caviar ruso y champán francés con sus amigos políticos, cuando todo el mundo sabe que su buena salud, como la de los buitres, se basa en los cadáveres que sus políticas están dejando?

Una señal de sensatez de los banqueros españoles: se han adelantado al PPSOE y han declarado moratoria para los casos más graves de insolvencia hipotecaria…

Por supuesto, esto no implica que piensen pagar por sus errores, pero al menos parece que han decidido esperar que los incautos a quienes han timado se recuperen y tengan algo más que ofrecerles que burbujas sin aire…

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