OJOS / CUERDAS


OJOS / CUERDAS

1

tus ojos

aparecen

desaparecen

son todas las formas del mundo

son todos los paisajes

ciérralos:

verás mucho mejor

2

cuando termina la música

cuando acaba la guerra

quedan nuestras heridas secas

resplandeciendo

bajo el sol

sueños sonidos

hebras de silencio

vibrando

    Amadeo Modigliani

* * *

a b o l i c i ó n   d e l   t i e m p o

recordando a Leonor

esta

canción

es para oír

crecer

un árbol

para ver

sus

ramas

su corteza

marcada

por el

tiempo

el viento

que silba

entre las ramas

el viento que

dice un leve ruido

de labios y bocas

que se buscan

en el aire

¿cuánto tiempo

transcurre

hasta que se acaba el

tiempo?

¿cuánto tiempo pasa y regresa

mientras pensamos el tiempo?

queda un sabor fugaz

rodando hasta el dolor

el eje

de la

presencia

fluye

fijando

en el centro

de los ojos

la vanidad

la verdad

el

movimiento

perpetuo

* * *

(Con)versando

Despiertas

versado en desvaríos.

Abres los ojos

miras al cielo.

La luna permanece en su ausencia

tus manos la convocan.

No hay lugar en tu cuerpo

lo único que te pertenece.

Tus sentidos reconocen un desorden que anula el sentido.

Escombros

demoliciones.

No hay tiempo.

El tiempo está en tu cuerpo

y en tus delirios

que se pierden entre palabras

en la sonora solidez del silencio.

Afinas los sentidos.

Vencido, conversas con tu sombra.

La luz tenue de la tarde conversa

con los colores del cielo

quema

los hilos de la luz

FOTO: http://www.losporque.com

Canción sin letra

Escribiré una canción sin música ni letra ni palabras

con versos y presencias simultáneas: el que mira

y el observador observado el que oye y el oidor oído

el que da y recibe la transparencia los rumores y olores

que se derrumban con el tiempo canción que desaparece

porque sus versos atinan apenas a decir un leve ruido.

Se acaba el tiempo y volvemos al comienzo

a la matriz donde aguardan todas las formas

a la oscuridad que acecha antes del alba

a lo que queda en nuestros cuerpos sombríos

a la simiente del llanto a esta fuente de palabras

que fluyen y dicen la vanidad la verdad

el movimiento

perpetuo.

M e t á f o r a s

1

lenguas como armas

palabras como heridas

heridas como aullidos

aullidos como voces

voces como cuchillos

cuchillos como gritos

gritos como golpes

golpes como oraciones

2

desgracias como lesiones

lesiones como lenguas

palabras como heridas

heridas como palabras

hilando recuerdos

3

corriendo velos desatando amarras

el deseo y la sangre el tiempo

y la realidad

se difuminan

* * *

MI VIDA

Voy a contarte mi vida omitiendo casi todos los detalles.

Comencemos en un lugar vacío, con unas pocas palabras sin sentido, o con otro sentido, más sentido, como cuando Alberto Raposo vió sistemas planetarios que ardían en la cabeza de cristal de un hombre que llevaba una naranja en la mano. O como yo veo a Nadja, que no existe, entre sábanas olorosas a lavanda y evoco una naranja que es, simplemente, una naranja, como todas las naranjas del mundo.

Voy a explicarte todo lo que me ha ocurrido. Vamos a empezar con unas cuantas frutas, sus colores, consistencias, aromas. Tengo que contarte que el sabor del fruto maduro es el recuerdo de su ausencia. Recordar un olor o un lugar es como poblar un jardín geométrico con estatuas de hielo, esperar que el hielo se haga agua, que el agua se evapore, vuele, se haga nube y llueva en el mar.

Mi vida no ha sido ni lluvia, ni mar ni nube ni fruto. Ni ciudad, ni campo, ni montaña. Me gustaría hablarte de un caballo, o un perro. O de Nueva York en otoño. Pero es imposible describir a un animal doméstico tal como es, sin recurrir a los fantasmas que habitan a su amo.

El hombre también es un animal, pero no es doméstico. Es bello, vanidoso, divino, idealista. A veces se siente solo. O sabio, o frío, o fecundo. Es feliz cuando evoca los placeres y dolores de sus días felices.

Te diré que me sorprende haber hecho y dicho tanto sin decir lo que realmente había que decir. Se me escapó el tiempo mientras esperaba el aplauso del público. Acabó la función. Llegaron los jóvenes con sus tremendas verdades que me recuerdan el silencio: veloces, bellos, eternos.

Puedo resumir mi vida en unos cuantos lugares, animales y frutas. Madrid, Bogotá. París en invierno, Budapest en primavera. Lima con garúa. Una gata, una yegua, una perra. Limones. Una naranja. La de Alberto Raposo, en manos de un hombre con el cráneo transparente.

Puedo juntarlo todo en un instante magnético. Decirte, con pocas palabras, que es imposible escribir o describir una vida: las palabras aparecen y desaparecen. Vuelan con viento, se pierden en el infinito.

Te he contado mi vida, con lujo de detalles.



Teoría del conocimiento

Conocido: por sus virtudes, defectos, (in)capacidades.

Reconocido: por su tipo físico, sicológico, sociológico.

Confundido: no se sabe ni qué es ni qué fue.

Desconocido: a nadie le interesa qué es.

Irreconocible: es el fantasma de lo que fue.

Equilibrios

En su punto crítico un objeto no se mueve: 
es el universo el que se expande alrededor del sujeto. 
Cuando el equilibrio es definitivo desaparece el objeto.

Canto

En cada nota y en cada palabra el ser, resonando.

La incertidumbre del poeta, G. de Chirico, 1913

1 / alba


de alabastro

que te frotas los labios en mi frente
vienes a mi casa

con el polvo negro del crepúsculo en los ojos
cayendo en el centro pálido de madrugada
cubriendo las calles de escarcha
del polvo transparente de los umbrales
marcando las distancias
infranqueables
entre el interior

y el exterior
el borde que tiembla
con el parpadeo

de las lámparas

una lágrima baja por tu mejilla
cae sobre la nieve ardiendo
las palabras retumban
de espejo en espejo
se destrozan
en el cuello de vidrio
de una botella rota
como un cuerpo
que en pleno baile
se desploma sobre

los adoquines sucios
de una calle desierta
la caída llega a la raíz del grito
y en el umbral del dolor las bisagras chirrían
en la caricia lúbrica

metal contra metal
la noche se llena

de inmundicias
que marcan pasos y miradas
las manos abiertas

en la caída

2 / mariposa negra

de alas rotas
que vuelas entre sombras
donde mi cuerpo revienta

como un resorte roto
contra tu cuerpo oscuro

que canta como el agua

y tus uñas rotas

sostienen el abismo

entre mis manos
queda una
huella larga
una marca blanca
sobre esas caricias feroces
en el abismo de tu cuerpo
compartidas con desesperación
al filo de la luz
en el despeñadero del sentido
mariposa negra
en el verano azul
del olvido y el recuerdo
bajo la tierra quemada
ocre pálida
como una celda tibia
para tus gemidos
para el oscuro encanto
de tus miedos
y

tu deseo se abre

en las grietas del placer

como un grito desesperado
sale el sol
entre la niebla
llega el día

caen el polvo y la nieve
de una noche de luna negra
mi mariposa canta

y desaparece
bate sus alas

en las sombras de su vuelo

la noche juega con la muerte
y la muerte juega con las alas
de mi mariposa ciega
que mira con los ojos apagados

a la luna

3 / latidos

ausentes
su sombra lúcida

sus tristes
ojos negros
vacíos

violentos como un rayo de luz trunca
en el tacto soñoliento de la niebla
la cumbre blanca

de una
montaña blanca

el sol negro
velándonos el día

con los colores
estridentes

del crepúsculo

 

4 /sueños

delirios pesadillas

orgasmos

el llanto
dulce amargo

lento
ella tiene

sus cifras
su sentido incomprensible
su voluntad

dedos largos
que me desnudan diciendo
que el tiempo se acaba

las horas se van

los días se repiten
rascando el silencio
para cerrarse
sobre sus párpados y sus ojos
en el alba tenue
donde tiembla

como una fiera herida
y pierde

en la bruma

***

dos puntos

:

sin sangre

(insisto)

juegan a desaparecer

las horas

a

hilar

recuerdos

tañen cuerdas

para no ver

rompen amarras

para desear

avivan el deseo

para olvidar

o

mirar

inmóvil

verdadero

el tiempo

la realidad que se esfuma

en correspondencias

accidentales

las formas

pierden solidez

mirar

para no pensar

cualquier relación

con el desencuentro y la nostalgia

me obliga

a dejar lo perdido

a perder lo deseado

el olvido

implacable

llega al punto implícito

visible que nadie observa

ni entiende

ni

vel

punto

fi

nal

.

DUELO

1

asumiendo

otra noche que muere

celebrando

la vigilia

la claridad aterradora

de otro día

el final del sueño

la danza del sentido y el propósito

los escalofríos de la voluntad y el deseo

la naturaleza voluble de la luz

la fuerza de la razón

las ambigüedades de la imagen

nos quedan

de la noche cenizas

tiempo

el peso la oscuridad de la mirada

las flores carnívoras devorando insectos

las veleidades del silencio

el contacto el consuelo

la desolación

2

en el precipicio

de la percepción

un trabalenguas inocuo

se acaba solo

lamentando incoherente

su dispersión

fluyen

irreprimibles

la lógica la causalidad

casualmente juntas

juegan a las alteraciones

y nace con la promesa de morir

otro día

3

al paso de las horas

se disuelven los relojes

el espacio se hace dúctil

la mirada recorre sin sosiego

un cielo de acero

en el cuerpo hay presagios

y promesas

noches

que se mueren con paciencia

su agonía es imaginaria

fugaz abstracta

piedra

sobre piedra

en un  recinto cerrado

terminan

la música del pensamiento

en el dolor de la madrugada

en el punto impreciso

fugaz de

la  razón

IMG_NOW

SUEÑO

sueño despierto

busco la luz a tientas

sueño otro sueño

en la vigilia

sigo las sombras

sangrando

le arrebato una sonrisa

a la buena muerte

despierto

entre sus brazos

es hermosa

y suave

amanecida

Imagen000

Por el cielo

                                                                                                        para Carmen

                        

Imagen005

1

del cielo

al suelo

del juego al miedo

de la presencia

a la ausencia

de la existencia

a la nada

del tiempo

a la

eternidad

de

la eternidad

a su punto

externo

ahora

y

ahora

es el momento

2

su sombra

su luz su forma

de nunca

a jamás

3

las

formas

son sombras

del movimiento

su punto de fuga

las dimensiones del tiempo

son tantas como las formas

de las cosas

la imagen

del tiempo

es su rastro

su huella

una sombra que se asombra

figura fiel que se desfigura

círculo perfecto

sensual como

la diseminación

4

una parábola

se pierde entre palabras que te convocan

te llaman hasta que el mundo calla

y

entonces

¿eres tú?

nombrar el cuerpo

es tanto como crear

o procrear

si fuera cierto

que esta mano te escribe

en la diseminación callaría el mundo

donde todo es acción

y

todo

desaparece

en la inmovilidad

5

las cosas existen

de otra manera

no cambian de lugar

no corren en círculos

para volver

al principio

un círculo perfecto

siempre vuelve

sobre sus propias huellas

borrándolas

cuando miras al cielo

ya no estás

Imagen007

M E     A B S T E N G O

 anoto

que nada de lo que he visto

merece contarse

he entendido

que es fácil dejar la vida

basta una sombra un foso

también es fácil volver

por una mujer por una idea

conozco la sorpresa

el canto de los pájaros

las tijeras que les cortan las alas

escucho la lluvia su juego en el silencio

el llanto frágil de los fósiles

grávidos graves

siento el trueno en el ojo

soy sociable drástico definitivo

me río de la vida de la sonrisa de los cuervos

los martes te comen los ojos

los viernes baile música

se lamen las manos

trafican con el ruido

me abstengo

del elogio cínico de la vida

del deseo morboso de la muerte

de las sonrisas de lagarto y las lágrimas de cocodrilo

saboreo sin asco la humedad de la tierra

saludo

me retiro

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